|
|
|||
|
|
|||
|
|||
Su pintura es un mundo de encantamiento, de quietud y de misterio.
En espacios sin referencia de tiempo y lugar, él da vida a seres alados, enigmáticos, majestuosos,
a rostros apenas sugeridos que velan y que nos interrogan.
Seres mitad humanos, mitad pájaros, nuestros ángeles de la guarda quizás …
En la calma de su taller, como un ritual, con gestos ancestrales, el muele los pigmentos
hasta obtener una pasta espesa, lisa y colores muy concentrados, muy puros. El privilegia amarillos,
anaranjados, rojos que estallan en blancos magnéticos. Trabaja al cuchillo paleta, capa sobre capa,
superpone los colores, difumina, borra, blanquea y sobre esta materia pincela rasgos ligeros
apenas esbozados. Es un trabajo que se elabora lentamente, día tras día, semana tras semana.
" Me gusta ese proceso alquímico donde se ve la tela cruda metarmofosearse poco a poco en piel".
La pintura de Francisco Javier losada nos lleva hacia un mundo solar, enigmático, y voluptuoso donde uno
entra como en un sueno y sale luminoso y ligero.
